miércoles, 19 de diciembre de 2012

Owen Jones - Chavs: La demonización de la clase obrera

Título original: 
Chavs: The Demonization of The Working Class

Año:  2012
Editorial: Capitán Swing
Resumen:
CHAVS dilucida sobre la cuestión de clase en la Gran Bretaña actual.
El punto de partida del ensayo es el trato dispensado por la sociedad británica a los llamados Chavs. El desprecio y el escarnio público al que es sometido este colectivo esconde prejuicios de clase.
Sobre el autor: 
Owen Jones, joven autor de 28 años y natural de Sheffield. Es parte de la nueva ola de la izquierda británica, que habla sin tapujos y pasa de la mojigatería neoliberal del nuevo laborismo.
Un ejemplo, el autor hablando de Gaza.

Desmenuzando el texto: 
En neolengua no existen palabras para hablar de clases sociales, patronos y obreros,  lucha de clases puesto que se considera desfasado, de otro tiempo. Con el advenimiento del neoliberalismo de la mano de sus grandes profetas Tatcher y Reagan, junto a sus discípulos: el nuevo laborismo, la  tercera vía, los González y compañía se (supone que se) han superado todos los viejos conflictos sociales.
Ahora sí, por fin, vivimos en una sociedad meritocrática, la sociedad de las clases medias, donde cada uno está dónde se merece. Aquí, lo único que existe son individuos libres, nada de grupos sociales, ni movimientos con intereses opuestos. En palabras de la Dama Hierro: No hay sociedad, [...] sólo hombres y mujeres individuales con sus familias". Estos individuos, buscan maximizar su beneficio, y gracias a la magia de la mano invisible, redunda en riquezas para todos los que se lo merecen, así como, en pobreza para los vagos y pendencieros

Peeero, parece que el encantamiento neoliberal comienza a quebrar. Una buena muestra son las consecuencias de la última gran crisis económica, o estafa planetaria, la denominada crisis de las subprime. Analizando sus efectos, el observador menos avispado  podría atestiguar que persiste la estratificación social, que, supuestamente, había desaparecido. Puesto que, mientras por arriba, donde moran los causantes de la crisis, se disparan los beneficios y el lujo. Por abajo, nos quedamos sin moradas y engrosamos las listas del INEM.

Owen Jones pretende con este ensayo recuperar para el debate la cuestión de clase. Para este empeño utiliza la denostada figura del chav (lo que vienen a ser nuestros canis, chonis, pelaos, merdellones) El motivo, es la intuición que, "El odio a los chavs es una manera de justificar una sociedad desigual".


Para ponernos en situación, los chavs/canis son el único grupo social objeto de burla descarnada que no produce ningún tipo de sonrojo mofarse de ellos. Hagamos un experimento: probemos a hacer un chiste en compañía de un grupo de progres gafapastas (ahora autodenominados hipsters), de temática racista, machista u homófoba, el resultado es el lógico lapidamiento. Ahora en cambio, probemos a soltar la mayor burrada sobre las chonis peluqueras de tu barrio, o el cani del camarero de turno, o el pokero de callejeros. El resultado será bastante dispar. No te lloverán piedras, sino risas y aplausos.

Estereotipos de Chavs
Este odio hacia la figura del choni para Owen Jones es sintomático de una sociedad clasista.  En sus propias palabras: "Pero lo cierto es que el odio a los chavs es mucho más que esnobismo. Es lucha de clases. Es una expresión de la creencia que todo el mundo debería volverse de clase media y abrazar los valores y estilos de la clase media, dejando a quienes no lo hacen como objeto de odio y escarnio."

Como vemos el calado del mensaje neoliberal tras tres décadas de hegemonía, es bastante profundo. La dura derrota del sindicalismo infringida por la Tatcher, sumado a la caída del Muro, tuvo como una consecuencia la desarticulación del movimiento obrero, así como, la omnipotencia de los vencedores para imponer su visión del mundo.

Esta visión, que a priori podríamos denominar la dictadura de la clase media (aunque hablar de clase media, no es más que un eufemismo, puesto que los valores de la sociedad son los valores de la clase dominante), en su discurso único no deja espacio para la clase obrera. En el reino de la meritocracia no existen horizontes colectivos, no hay causas materiales, ni grupos sociales con intereses antagónicos... todo se reduce al esfuerzo de cada uno. Es decir, aquí todos los buenos son de la gran clase media, los pringaos que no acceden a ella es porque son unos lumpens.

El lenguaje no es inocuo, y una muestra de poder es la capacidad de imponer el lenguaje a nuestros enemigos, es decir, quién nombra, manda. Pongamos un ejemplo extraído del libro: "Ha habido una visión general consistente- y está pasando del concepto de clase al de exclusión - en que la exclusión en cierto modo sugiere me estoy excluyendo a mí mismo, que hay un proceso, que mi comportamiento tiene una réplica exacta en mi estatus social. La clase social es algo que viene dado. La exclusión es algo que me sucede y en lo que de alguna manera soy agente."

Así se va construyendo la realidad, a la medida de la sociedad neoliberal, porque hablar es enunciar el mundo.  Para la construcción del marco neoliberal-meritocrático fue fundamental la omisión de la clase obrera de los discursos dominantes, tanto en los medios de comunicación, como de los políticos. Y cuando se muestre en la primera plana a los excluídos de la clase media, deben ser mostrados de forma perniciosa, como casos de fraude en el cobro de las prestaciones sociales, violencia en los barrios, hooligans... mostrando lo viles que son los de abajo. Así es como poco a poco se va construyendo en el imaginario colectivo la ilusión de la sociedad de clase media, a su vez, la del chav, que corresponde precisamente a estos excluidos del selecto club de la clase media.

Aunque parezca que  la clase obrera ha desaparecido, que la clase obrera no tiene sentido,  nada más lejos de la realidad, es cierto que la clase obrera industrial fordista, con todas sus señas de identidad,  se haya visto muy mermada por la desindustrialización que se implementó con el neoliberalismo, desplazando el eje de la economía productiva a la financiera. Pero, todavía siguen existiendo una clase de personas que vende su tiempo por un salario con el que a duras penas llega a fin de mes, y que no poseen ningún control sobre dicho trabajo. Lo que viene a ser una definición sencilla y rápida de la clase obrera.

Imagen clásica de obrero

Aunque por su retórica lo pueda parecer, el objetivo del neoliberalismo no fue borrar del mapa a la clase obrera, ya que la sociedad clasista sigue intacta, sino que buscaba eliminar al movimiento obrero como sujeto político/cultural capaz de contraponer una cosmovisión diferente a la burguesa. Lo que les preocupa en palabras de un diputado conservador: 
 "No es la existencia de clases lo que amenaza la unidad de la nación, sino la existencia del sentimiento de clase" 

Las consecuencias de esta embestida contra el movimiento obrero se traduce en la ausencia de la cuestión de clase en el debate, además de la desaparición de la primera plana de los representantes políticos de origen obrero, al igual, que la práctica inexistencia de medios de comunicación obreros con capacidad para competir con los grandes medios comunicación burgueses. O en el plano cultural, frente a la preponderancia de las bandas obreras en los ochenta (The Smiths, Joy Division, Cock Sparrer...) en el 2000 lo que está pegando es el indie, música complaciente, que elude el conflicto social, aséptica,  propia de las clases medias.

Solo tenemos que recordar las palabras del multimillonario Warren Buffett: "Claro que hay lucha de clases. Pero es mi clase, la de los ricos, la que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando Para comprender la importancia de la cuestión de clase. Y mientras sigamos aceptando la visión del mundo que nos imponen los de arriba, difícil que podamos salir de este sistema que nos está chupando la vida. 
Concluyendo estamos ante un libro realmente necesario, con una narración amena y sencilla, que evita el rigorismo académico. Está más cerca del reportaje que del libro clásico de teoría social, pero que aun así, consigue de calle el objetivo: recuperar el debate de las clases sociales.  

Por último, agradecer a la gente de Capitán Swing por apoyar este ensayo a contracorriente. Sin duda se trata de uno de los libros del año.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. (Disculpa fallos ortograficos, escribo en un teclado ingles)

    Ante todo lo primero me ha gustado mucho este pequeño ensayo del libro, para mi leer este libro, como seguro para muchos otros, ha sido un descubrimiento y una bofetada de la mas pura realidad. Owen Jones consigue desmenuzarnos a la sociedad tal y como es, y a partir de simples ejemplos en los que esta envuelta la figura del 'chav' nos explica las razones politicas y economicas de reducir (o haber ya reducido) en poder a la clase obrera. Sin embargo, veo necesario aclarar unas cosas: lo primero que la situacion politica, social y economica en España es muy diferente de la de Reino Unido. Llevo bastante tiempo viviendo en este pais y creo que las diferencias hay que tenerlas muy en cuenta, sobre todo a la hora de traducir un libro de esta tematica. Puesto que yo me he leido el libro en ingles, ignoro por completo la traduccion en español. El termino 'chav' se utiliza aqui para describir a una persona vaga que se tira en el sofa todo el dia, que no cuida su apariencia, irresponsable, posiblemente con hijos nacidos a una muy temprana edad y que le gusta vivir de las ayudas del Estado, pero sobretodo es una figura relacionada con la clase obrera, 'choni', en mi opinion, no tiene todas estas mismas connotaciones, ser choni puede identificarse con ser 'una parte vergonzosa de la sociedad' pero ya esta, no tiene porque pertenecer a la clase obrera ni compartir todas las caracteristicas de la figura 'chav', Mas que nada, para empezar, desde mi punto de vista España no es una sociedad abiertamente clasista. Lo es de puertas para dentro, porque las clases existen, siempre han existido y siempre existiran, pero no es algo de lo que la gente se averguence o minusvalore de los demas. En Reino Unido es habitual encontrar en los tabloides titulares que identifican con 'clases' directamente, conversaciones por la calles, etc.

    Reconozco que si que es verdad que los 'council estates' como los llama en ingles Owen Jones, en espa@ol supongo barrios de casas sociales que provee el Estado (a falta de una palabra mejor) existen en España, en Madrid, los barrios de Carabanchel o Vallecas pueden ser un buen ejemplo 'español', pero tampoco seria preciso porque la imagen del chav esta asociada a la clase obrera pero de raza blanca. Y estos barrios en Madrid, estarian asociados mas con la inmigracion. Para ser incluso aun mas preciso habria que por ejemplo empezar a hablar de minorias como la gitana, y aun asi son muy reducidas como para poder incluirlos dentro de una definicion general de 'clase obrera'.

    A donde quiero llegar con todo esto es que Reino Unido es un ejemplo de sociedad bastante distinto al de España. Mi analisis personal, sin ser tecnico, es que Reino Unido es una sociedad clasista y los gobiernos conservadores y el Nuevo Laborismo han llevado a cabo politicas que destruyen las clases sociales como concepto, enfrentandolas y hacer de aquellos que no triunfan parasitos sociales marginados, la gente no esta dividida politicamente sino socialmente como consecuencia de la politica. En mi opinion España es el caso contrario, España siempre, desde la guerra civil ha estado dividida politicamente, la sociedad dividida dentro de ella misma por la politica, las clases existen pero se prefiere hablar de los ricos, no tan ricos y los que estan jodidos de pasta, hablando mal y rapido. Si naces en una familia mas bien pobre en España no significa que vayas a ser pobre toda tu vida, tu colegio no te marca socialmente como si lo hace en Reino Unido. En Reino Unido si naces dentro de una familia 'chav', lo mas probable es que seas chav y mueras chav.

    Queria remarcar este aspecto del chav que me parecia importante, con el resto felicidades. Tengo la suerte ademas de haber asistido a dos conferencias de Owen Jones en Edimburgo y conocerlo personalmente (puedo decir que habla tan bien como escribe).

    Un abrazo desde tierras britanicas.

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